Arasanz Garcia

Navegante

Del desierto al Atlántico, de los valles a las montañas y sin incidencias.

Prólogo.

Por Javier el 01 de octubre de 2019.

Poco sospechaba que en ese anodino martes 1 dSoñando con Marruecos.e octubre de 2019, a las 7:30 horas, aparecería Javier por la puerta triste y gris del garaje, con el baúl y vestido de astronauta, solo el casco colgado en la espalda y el traje "de una pieza" colgado de sus hombros. Quito el candado y cadena y salimos en dirección al taller de mis amigos de Rolen.

Estaba cerca a cumplir la fecha de la revisión y aunque contenta por salir, sospeche que corto seria el trayecto y no me ayudó mucho a levantar mi adormecido ánimo electrónico.

Entre latas de cuatro ruedas, avanzábamos penosamente en este enlatado rio de las calles de Madrid en horas punta. Sin más que destacar llegamos al mencionado taller y allí quede a merced de las manos expertas de los mecánicos. Un ultimo vistazo por parte de Javier y a esperar el necesario trance de la revisión...

Serian las 15:35 cuando divise a Javier a través de los cristales, tenia ilusión por ver su cara, habíamos cambiado los zapatos de vestir por las botas de suela "vibram", esto no podía ser más que una nueva aventura entre desiertos, arena, montañas y rocas...

Creo que sus ojos brillaban igual que mis faros, la excitación contenida que ambos sentíamos se percibía en las miradas cómplices que Javier echaba sobre mi acerada figura, mis plásticos se ruborizaron y sentí la mirada profunda, sencilla y llana de Javier, perdida en las extensas llanuras de Marruecos.... Las Hamadas.

Salimos del taller rumbo a casa y quede solitaria en las profundidades del sótano de un anodino bloque de viviendas en la Villa de Vallekas... mi hogar.

Volver a ver a los amigos.