Arasanz Garcia

Navegante

Del desierto al Atlántico, de los valles a las montañas y sin incidencias.

De las playas de Essaouira a Casablanca. Costeando el Atlántico, ostras, navajas y otros moluscos y bivalvos.

Por Javier el 18 de octubre de 2019.

En ruta, paralelos a la costa.Los riders has sido algo perezosos esta mañana, son las 10:25 cuando pasamos debajo del arco de salida, para seguir paralelos a la playa y en breve tomar la RP-2201 o RN-08, tambien llamada Ruta de Marrakech. Apenas 8 kilómetros y tomamos el desvío de la derecha hacia la RR-301, que en medio de unos bosques de monte bajo de carrascas, espinos y arbustos caducos, nos acercara a la costa por el norte de Essaouira.

Entre monte y mar, avanzamos hacia el norte, una cuesta y llegamos a la altura máxima del día, 188 metros que no nos impresionan después de las alturas del Atlas de estos días atrás. Seguimos por la Ruta Cotiere de Safi o RR-301, muy pegados al mar y con acantilados a nuestra izquierda. La carretera tiene buen asfalto y avanzamos ligeros, observando y disminuyendo la velocidad al cruzarnos con rebaños de ovejas y cabras, que se nos cruzan peligrosamente.

Playas, monte bajo y siembras se entremezclan, alguna que otra linde de cañas o chumberas, con los higos rojos, ya maduros. Las zonas de labor están ya recogidas, antaño el grano se mecía por las brisas del mar cercano, ahora solo la paja se ve de cuando en cuando formando hatillos en los bordes de la carretera. Tan pronto vamos pegados a la costa, como nos separamos de ella persiguiendo los caminos que asfaltados ahora, en su tiempo siguieron las recuas de mulas. Algunos burros, pequeños, tozudos, grises o marrones, se dedican a masticar los pastos secos, otros con menos suerte, cargan en sus costados leña, pajas y comida.

Camara en mano.Ángel y el mar.Vistas y embutido, ¿Que más se puede pedir?.

Actividad en las urbes.Se suceden aldeas y poblaciones, Kemis Ouled Elhaj, Souira Qdima y por fin el destino de la ruta por la que avanzamos, Safi. Circundamos la ciudad por la desdoblada Avenida de Hassan II, para pasado el puerto, volver a costear el mar en la RR-301. Han transcurrido 40 minutos, en los que hemos recorrido 52 kilómetros, cuando nos encontramos el primer CP del día. Después del sellado, continuamos admirando el mar, el aire limpio y los acantilados llenos de espuma blanca en sus rocosos fondos. Paramos después de haber recorrido 136 kilómetros, Javier y el resto de amigos, Paco, Rodrigo, Edu y Nicasio se "descabalgan" y cámaras en mano se disponen a fotografiar los acantilados que constriñen la carretera por su izquierda, entre fotos y charlas, paran también Ángel y Cata, que se disponen a deleitarse con un almuerzo de embutido traído desde Españay las tortas de pan ecien hechasque han comprado por el camino, entre risas, se pasan unos agradables minutos de camaradería.

La mañana esta fresca, agradable para perseguir la carretera hasta mas allá del siguiente rasante o de la próxima curva. Rozamos el faro de El Beddouza y con rumbo de 45º seguimos hasta la vecina población de Oualidia, donde dejamos la RR-301 para bajar hasta la playa, el espectáculo es maravilloso, un mar tranquilo, flanqueado por dos salientes y un islote en medio que forma una ria con bancos de arena en el medio y una bocana que protege la ria de las tempestades del Atlántico. En la playa, motos de oscuro pasado ofrecen a los visitantes joyas del mar, ostras, mejillones, navajas y almejas. Los riders entran en un bar mientras quedamos en un improvisado aparcamiento. Vamos los cinco amigos de los tres últimos días y después de un rato, aparecen más compañeros de viaje que van abandonando a sus monturas en torno a nosotras.

Bocana.

Frutos marinos.Playa.

Casi dos horas han trascurrido hasta que seguimos viaje, son las 15:30 y solo nos quedan 170 kilómetros para nuestro destino. Ascendemos hasta encontrar la RR-301, mientras admiramos el paisaje que quedara en nuestra electrónica para siempre. Durante algunos kilómetros, la carretera queda paralela a marjales y cenagales, donde se ven mariscadoras recogiendo el alimento o el jornal del día. Esta estampa se repite de cuando en cuando en las postrimeras de la carretera que siempre buscando el norte, nos encamina hacia el destino.

Paisano.Con mucha carga.Transcurren apenas 20 kilómetros y a nuestra izquierda vuelven a verse las "plumas" del CP, este es el último del día, después del sellado, dejamos a los amigos del Staff y continuamos nuestra tranquila marcha. Seguiremos pegados a la costa hasta un poco antes de llegar a El Jadida, en el complejo industrial, abandonamos la RR-301 para enlazar, después de un trecho corto por la RR-316 con la Autovía, llamada también Autoruta de Rabat a Safi o A1. Los últimos 130 kilómetros los transitamos por autovía hasta llegar a Casablanca, incluido el despide del día que nos hace recorrer algunos kilómetros demás en esta jornada que va tocando a su fin, tanto de sol, como de ruta.

Marismas.Del CP2 hasta Casablanca.Bordeamos la ciudad por el sur, entrando al paseo marítimo, ante nosotras se abre una ciudad moderna, neones, carteles de anuncios, salones y restaurantes se agolpan a ambos lados de las calles que vamos atravesando. Entre construcciones, la playa y los jardines permiten el paseo de los moradores de la urbe más cosmopolita que he visto en Marruecos. Javier no hace más que mirar a ambos lados y por su expresión, creo que también esta impresionado. Los vehiculos de modernas formas, nos rodean y poco a poco llegamos a nuestro destino a pie de playa, el hotel espera nuestro descanso. La noche se anuncia, mientras el día bosteza en sus ultimas horas, nosotras quedamos en la calle, ruidosa, iluminada por los neones de las tiendas y hoteles que nos rodean, con el oleaje de un mar algo embravecido como sonido de fondo de una ciudad que no parece tener ganas de dormir.