Sol a Sol. Amanece en Creus, anochece en Touriñan.

MoterosFue un sueño por tiempo esperado, llevaba mas de 3 años forjando esta idea. Simple y llanamente cruzar España, o lo que queda de ella, desde el cabo de Creus, viendo amanecer, hasta el atardecer en el cabo de Touriñan. La preparación del viaje me llevó bastante tiempo, pero tenia la ilusión de poder atacar este reto.

El viernes 22 de Junio, son los días más largos del año, sobre las 13 horas salí del trabajo en dirección a un hotel en Castellón de Ampurias, mi proposito era no pisar carreteras de peaje en todo el trayecto y lo proyecté así. La parte de la N-II y las proximidades de Olot y Figueras fueron las más criticas, hacia bastante calor y las velocidades reducidas de las calles de las poblaciones o el ir detrás de un camión no favorece la ventilación. Sin más contratiempo llegué a mi destino, en espera de la verdadera prueba.

Esperando al solSábado 23 de Junio de 2018, son las 5:10 de la mañana y suena el despertador. La salida de sol está prevista para las 6:09, pero quiero llegar antes, ya que me encuentro a 31 Km del cabo de Creus. Estoy impaciente y anoche pagué el hotel para ir mas tranquilo por la mañana. Meto las cosas en el baúl y me pongo en marcha.

Llego a mi primer destino de la madrugada y me encuentro a un grupo de moteros, unos han ido a desayunar y muy amablemente me invitan a compartir con ellos algunas viandas que rechazo, quiero ir ligero de estomago, otros a emprender el viaje similar al que voy a realizar, ellos van a Fisterra. A la hora indicada y con una claridad que denota la madrugada, comienza el disco solar a abandonar el agua y rápidamente asciende a las alturas.


Amanecer en Creus


Han pasado veinte minutos y parto con el sol a la espalda... por delante 1300 Km.

Sol de espalda.Desayuno con diamantes...

Entro en Figueras en una gasolinera y después de repostar, busco un bar para desayunar, pero... al final termino comprando pan, no es de molde, y jamón y queso, pido un café en el mismo establecimiento y me dedico a comer algo antes de proseguir el viaje. Quizás esta idea sea la mejor, después de un bocado, guardo las sobras en el baúl y en las paradas por el camino iré consumiéndolo todo en bocadillos, así no tendré que perder tiempo en las cajas de los bares del camino. Hoy, varios días después sigo pensando que es lo mejor que hice en la organización.

Salgo de Figueras y cometo el error de no seguir el camino previsto para evitar pasar por toda la población. Tomo una variante y me encuentro en medio de unas obras que hacen que me pase el desvío que tenia previsto, así que me toca dar una vuelta mas larga para poder salir a la carretera C-37 que va de Olot y engancha con la C-17 y la C-25 hasta Manresa, desde aquí tomamos la A-II para llegar a nuestra primera parada programada, en la E. S. de Repsol de Sidamón con 294 Km desde la salida en Creus, 263 Km desde el repostaje de Figueras. Unos 30 Km añadidos por el error del desvío en las obras.

Descanso y "tira palante".

AdelantamientoEn el bar tomo un café y repostaje obligado para "Blanquita", un corto paseo para estirar un poco las piernas y agua antes de partir. Retomo el sentido de la carretera para bordear Lérida, siguiendo la A-II hasta Fraga, en donde tomo la N-II para evitar el peaje. Es una carretera divertida, al menos hoy que no hay mucho tráfico, algún que otro camión que se adelanta sin problemas. Voy a buen ritmo y de vez en cuando se aproximan nubarrones, pero por suerte parece que los voy esquivando, hay que tener cuidado en los cruces y las reducciones de velocidad de las gasolineras, suele estar la Guardia Civil.

En las cercanías de Zaragoza, entramos en una zona industrial, algunas rotondas y un poco de paciencia y en breve alcanzamos la circunvalación de la ciudad. En la misma variante tomamos la salida de la A-68 en dirección a La Rioja. A la altura de Figueruelas se acaba la doble vía y entramos en una carretera nacional, está actualmente en obras ya que se está desdoblando la antigua vía. Unos kilómetros de obras que entorpecen el ritmo del viaje, pero a la altura de Cortes, un poco antes de llegar a Tudela, se acaban las obras y entramos en la A-68. Este tramo se hace corto, ya que pasado Tudela, se vuelve a convertir en nacional, justo en el paso de 4 a 2 carriles, entro en una Estación de Servicio, tenia previsto entrar en otra un poco antes, pero hay que meterse en el polígono industrial y prefiero hacerlo en una mas próxima a la carretera. No hay mucho problema ya que están a unos 2,5 Km, Hemos recorrido 253 Km desde la parada anterior y son las 12:45, llevamos ya 557 Km, entre las obras y el fallo matutino voy un poco fuera de tiempo, pero hay margen, además estoy bastante fresco, prolongo la parada con un bocadillo y un refresco azucarado, un corto paseo mientras "Blanquita" reposa en la sombra y volvemos a la carretera.

Breve parada para pitanza escasa pero necesaria.

AutovíaNos incorporamos a la N-232, en la proximidades de Alfaro, y entre adelantamientos y lineas continuas, avanzamos ahora con el sol en el codo izquierdo, al sur. Todavía no alcanzo su zenit, pero le falta poco. Seguimos por nacional, pasamos Calahorra y enfilamos Logroño, paralelos al Ebro vamos atravesando tierras de viñas y aparecen las edificaciones de las bodegas Riojanas, rozamos Navarra en algún recodo de la carretera, pero solo de pasada.

Antes de alcanzar Logroño, entramos en una Autovía, la LO-20, que nos permitirá bordear la ciudad para enfilar hacia Burgos. Cerca de Navarrete tomamos la A-12 que nos llevara a Santo Domingo de la Calzada, en este tramo se avanza bastante y el ritmo nos permite ir paralelos al astro rey. Si bien es muy monótono.

Nada más llegar a Santo Domingo de la Calzada se nos acaba la autovía y entramos en la N-120, al sur la Sierra de la Demanda y los Picos de Urbión, en los que en la distancia se observan aún, en las caras norte de las afiladas crestas de las montañas, pequeños neveros, consecuencia de una larga primavera. Este trayecto es hermoso, atravesamos tierras de labor, con cereal y viñas. Se ven granadas las espigas de trigo, con sus raspas quebradizas y ásperas, verdeando antes de volverse amarillas para su cosecha. Cerros de monte bajo, espliegos y tomillos salpican los alomados llanos entre labores. El ritmo se ralentiza, pero merece la pena admirar el entorno, esta naturaleza desbordada que parece querer comerse la carretera. Los mosquitos e insectos impactan de forma violenta, tanto en el casco como en "Blanquita", cada vez que paramos limpio la visera y de cada dos paradas limpio los ojos luminosos de "Blanquita", debemos estar ambos preparados. Ser vistos es muy importante. Entre sierras, laderas quebradas y arroyos agonizantes vamos llegando a Burgos, se acaba la nacional y tomamos la variante BU-30 para salir de la Ciudad y incorporarnos a la A-231 que nos llevará a León.

En la A-231, a la altura de Villaherreros, entramos en la E. S. Los Chopos, donde haremos el siguiente descanso pertinente. Hemos hecho 261 Km desde la parada anterior, son las 15:25 y en total llevamos 818 Km, nos quedan por delante 500 Km, pero el cansancio empieza a llamar a la puerta, también han subido las temperaturas y estoy un poco más afectado. Un merecido descanso.

Bálsamo de "fierabras" para el letargo.

Incorporación.Retomamos la tranquila autovía, después de beber agua abundante y de un café con hielo. Hemos limpiado el casco y los faros de "Blanquita" y engranamos velocidades al son de las lineas del carril de aceleración de acceso a la carretera. No hay mucho que contar, entramos en tierras de campos, melancólica en su adormecida tarde, el runrún de "Blanquita" me acompaña y el Sol, a nuestra izquierda empieza a ajusticiarnos. Por suerte tanto ella como yo hemos repostado y estamos a pleno pulmón, las largas llanuras y el buen asfalto nos llevan en volandas hacia León, el ritmo es más que bueno y parece que estamos deteniendo la caída del Sol, por momentos parece que nos gana en otros ganamos nosotros. Dejamos atrás Carrión de los Condes y vamos aproximándonos a León, en donde empalmamos con la A-66.

Túnel.Tras un breve trayecto, alcanzamos la N-120, para evitar la autopista de peaje, que nos llevará a Astorga. Al sur de la población entramos en la A-6 dirección Ponferrada. Al norte se divisan las montañas Asturianas, dejamos a nuestra derecha la comarca de Bábia, que tanto nos hace pensar. Entramos en tierras quebradas, vamos dejando atrás las tierras de campos y el monte rodea los margenes de la carretera. De vez en cuando un túnel, la temperatura baja y podemos resguardarnos de los rayos del sol durante algún tiempo. Mis cálculos me indican que si todo sigue así llegaremos bastante bien de tiempo al destino. Llegamos a las proximidades de Ponferrada, hemos bajado un poco el ritmo, para descansar algo durante la marcha. El calor y los kilómetros van haciendo mella, pero la ilusión vence y las ganas de seguir pueden con este momento pasajero. Quizás sea la peor parte del viaje, hemos pasado el ecuador y la ansiedad quiere aparecer, pero hay que mantener la sangre fría en esta calurosa tarde de verano. Es hora de parar, descansamos un raro en la E. S. Valcarce La Portela. Este tramo de 243 Km, nos está acercando a Galicia, ya llevamos 1061 Km  hace exactamente 12 horas desde que salio el Sol en Creus.

Dulce y salado, salgo bien parado.

Sol de cara.Hago una parada, un poco más larga, limpio la pantalla del casco y tomo un refresco azucarado. Todavía me queda algo de pan y queso y aunque no tengo mucha hambre, me como un pequeño tentempié, además de beber agua abundante. Volvemos a la Autovía, la A-6 en este tramo es bastante divertida, largas y redondas curvas, con suaves trazados y grandes desniveles, he hecho bien en comer algo, estoy ligero pero he repuesto energías y me siento bien. El sol empieza a estar enfrente, casi marcando el camino que me espera por ver.

Abandonamos la comarca del Bierzo para entrar ya de lleno en Galicia. En poco tiempo llegamos a la altura de Lugo y continuamos por esta sinuosa lengua de asfalto, a buen ritmo, cansado pero con la esperanza de llegar al final de este reto por tiempo esperado.

Últimos kilómetros.El bosque nos rodea, pequeñas aldeas salpican los montes espesos, parece haber casas en todos los sitios, las aldeas se estiran a lo largo de las carreteras y en cualquier rellano aparecen casas. El aire huele a eucalipto, se ven hogueras y humos por muchos sitios. El cielo claro, con pequeños jirones de nubes casi trasparentes, se mezcla con las siluetas de los arboles en un contraste de animados colores.

Baamonde y Betanzos se van quedando atrás mientras seguimos avanzando, llega el fin de la A-6, para evitar el peaje cerca de Sueiro, entramos en la AC-523, y en pocos kilómetros tomo el desvió hacia la DP-1913. Voy por carreteras casi vecinales, las maleza desbordada intenta comerse los margenes de las carreteras, que imperturbables se dejan abrazar por el persistente follaje de esta eterna primavera. En Laracha nos incorporamos a la AC-552, iremos entonces paralelos a la autopista de peaje hasta Carballo.

Sigue el olor a chamusquina, entre aromas de plantas y hiervas, se mezclan en miles de aromas y parecen suaves o fuertes, agradables o insanos según avanzamos por entre vecinos y sus casas.

En la población de Carballo tomo un desvío para terminar en la AG-55, que ya no es de peaje, por la que avanzamos hasta unos 6 Km antes de Vimianzo, que se convierte en carretera convencional de dos carriles. Entramos sin más novedad en la población de Vimianzo, justo a la entrada en la E. S. volvemos a repostar, un trago de agua y 233 Km más a las espaldas, son las 20:30 horas, todavía no hemos terminado, pero queda mu poco y aún dos horas más de Sol. Sumamos 1294 Km y "Blanquita" sigue empujando con fuerza incansable.

A por ellos, que son pocos.

Touriñan el último sol.Nos incorporamos a la AC-552, después de un merecido descanso, beber y repostaje es todo lo que hemos hecho. Por supuesto, al igual que en las películas no he ido al baño en todo el día... ¿nadie se lo cree?, ni yo mismo tampoco. Si he ido varias veces al aseo, excusado o servicio, pero no perece relevante para el desarrollo de esta historia. Pasamos Codescos y en Villanueva tomo un camino de zahorra para en pocos metros terminar en un cruce, justo frente a la CP-2301 que tiene intersección con la DP-2303. A pocos metros se sitúa el hostal en donde tengo la reserva de esta noche, así que como me queda bastare tiempo, ya que son en este momento las 20:58, me decido a parar y hacer la presentación en el hostal. Lo he tomado por la comodidad de la cercanía, pero la verdad es que no tenia aire acondicionado y la noche fue muy calurosa, no recomendable la próxima vez.

Salimos del hostal, después de recoger las llaves, como no llevo casi equipaje, no descargo nada para perder poco tiempo. Monto a lomos de "Blanquita" arrancamos ya en dirección a nuestro cercano destino, solo unos kilómetros de carreteras estrechas nos separan de el.

Entre bosque y pastos, surfeamos en un mar de cruces, caminos y veredas que parten de la carretera por la que voy. De repente se abre el bosque y aparece en el cercano horizonte un faro, es Touriñan que nos da la bienvenida con una frescor marítimo que ya nos apetencia, después de los calores de las últimas horas. Enfilamos hacia el fin de la costa y como en un sueño aparece el mar Atlántico, la Costa de la Muerte, quebrada, salpicada de rocas y acantilados nos deleita con un día despejado, claro, limpio.

Faro TouriñanHemos cubiertos los últimos 34 Km desde Vimianzo, acumulamos 1328 Km y son las 21:20 de la noche, queda aún una hora de sol, de un naranja brillante alumbrando el cielo sobre el mar azul acero. Reflejos del sol acompañan a las olas en su incansable camino hacia los acantilados, donde se rompen en blancas espumarolas de agua salada.

Me acerco a "Blanquita", mi inseparable compañera de viaje, está sucia, pero estoy tan orgulloso de haber llegado que me parece recién sacada del concesionario. Abro el baúl y me preparo para hacer algunas fotos. Llega un motero, resuenan los cilindros entre los cortados del faro y según crece el sonido aparece en un recodo la moto y su conductor. Para cerca nuestra y nos saludamos, como si nos conociéramos de toda la vida, como compañeros de una ilusión que viaja en dos ruedas. Viene de aquí, de la misma Galicia, pero quería ver la puesta de sol y aprovechar para cenar algo. Saca café y bollos, que me ofrece, pero estoy casi lleno aún con el último bocadillo y los rehúso, mientras que toma sus viandas, bebo agua y charlamos.

CostaIslote.Nubes.

Unas fotos, y el video de la puesta de sol, es lo que os puedo mostrar de recuerdo. En mi interior, quedan muchos que no pueden escribirse, sensaciones, olores, fatiga, ilusión... El sol no quiere abandonar este cielo acerado, se toma mucho tiempo para despedirse, pero lentamente se oculta detrás del mar... silencio y el murmullo eterno de las olas sobre los acantilados... aquí acaba el día, como empezó, a la orilla del mar.

 


Os dejo un enlace a los track de este inolvidable día.

Panoramica.jpg


 

Gracias a mis Padres, sin ellos no tendría la locura necesaria para hacer estas escapadas, pero sobre todo a mi mujer y mis hijos por hacer que la vuelta sea otro de los buenos y gratos momentos de mis viajes.